
¡Hola a todos!
Quería compartir con vosotros esta alegría: ya he recibido la Medalla de Honor de la AEPE en Madrid. Me hace muchísima ilusión compartir este reconocimiento con mi gente querida. ¡Un abrazo fuerte!»
Madrid, 8 de mayo de 2026. La sede de la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), en la calle Infantas, acogió el acto donde recibí la Medalla de Honor. Fue una ceremonia que me permitió reunirme con representantes del ámbito cultural, además de mis familiares, amigos y compañeros.
A las 19:00 horas se inició la ceremonia presidida por José Gabriel Astudillo López. Tras una brillante semblanza de mi carrera a cargo de la Secretaria General, D.ª M.ª Dolores Barreda Pérez, el Presidente tomó la palabra para elogiar mi figura con un discurso elocuente y generoso. Sentí cómo los asistentes siguieron con atención cada intervención en un ambiente cargado de emoción y reconocimiento hacia mi trayectoria. El acto culminó con la entrega de la distinción, un reconocimiento que la Junta Directiva había ratificado el pasado 9 de septiembre.
La organización puso de manifiesto mi trayectoria, mi aportación al arte contemporáneo y mi maestría técnica en el realismo. Yo, que entiendo mi trabajo como una pasión basada en la entrega y el riesgo, califiqué el premio como “una auténtica sorpresa” y aseguré que este impulso me permitirá continuar mi obra “con renovada ilusión”. No puede evitar emocionarme en un momento dado, agradecí el respaldo de la AEPE y dediqué unas palabras de afecto a quienes me han acompañado a lo largo de mi carrera artística.
La Asociación Española de Pintores y Escultores, fundada en 1910 y presidida en sus inicios por Joaquín Sorolla, es la entidad profesional más antigua de España en su disciplina. Declarada de Utilidad Pública en 1912, cuenta desde 1964 con la Presidencia de Honor de Sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía.
Para mí es un orgullo recibir esta Medalla de Honor, que se distingue de otros galardones por ser de concesión directa, sin admitir candidaturas externas. Se trata de una de las distinciones más prestigiosas del panorama artístico nacional. Entiendo que la relevancia de un premio radica en gran medida en la entidad que lo concede, y el prestigio de la AEPE se remonta a sus fundadores, figuras de la talla de Ignacio Zuloaga, Mariano Benlliure o José María López Mezquita, junto a Joaquín Sorolla.
Me siento honrado de incorporarme a un grupo muy reducido, pues la medalla solo ha sido concedida en doce ocasiones, distinguiendo a nombres como Rafael Canogar, Eduardo Naranjo, el crítico Tomás Paredes o el mecenas Rafael Botí. Con este reconocimiento, sumo un nuevo hito a mi trayectoria profesional, agradeciendo que la AEPE valore mi contribución al desarrollo cultural.
Sinceramente, esta jornada representa “uno de los momentos más felices” de mi carrera. Al finalizar la ceremonia, pude disfrutar de la cercanía de muchos asistentes que se acercaron a felicitarme personalmente y a compartir impresiones conmigo.
Finalizado el acto, compartimos un vino de honor y diversos entremeses. Brindamos con caldos de mi localidad natal, cortesía de Bodegas Alceño de Jumilla. La celebración se prolongó entre conversaciones, fotografías y muchísimas muestras de afecto que agradezco de corazón.
Joaquín Lozano SAORIN














Más información:
Desde AEDA queremos significar que nuestro socio Jesús Lozano SAORIN es el primer acuarelista premiado de esta guisa por la AEPE.
Nuestra más cordial enhorabuena.
Un saludo,
La Junta Directiva de AEDA



